Publicado por Roberto Mendoza en / 0 Comentarios
Matsuo Basho (Matsuo Kinsaku), nació en el seno de una familia noble, de la que se alejó a los 19 años y así experimentar por otros caminos de la vida.
Sirvió como discípulo del jefe samurai Toudou Yoshitada y tras la muerte de su maestro, fue alumno del gran poeta Kitamura Kinguin.
Basho fue un apasionado de los viajes, y en 1675 se trasladó a Tokio donde accedió al círculo del Haiku y del que se le considera como uno de los cuatro grandes maestros del Haiku. Utilizaba los viajes que en aquella época se realizaban a pie o a caballo, recorriendo gran parte del país nipón para así buscar inspiración para sus poemas.
Su nombre, Basho, trasciende a un regalo que le hizo un discípulo suyo, pues le obsequió con un árbol de plátano, Basho significa "plátano".
¿Es primavera?
La colina sin nombre
se perdió en la niebla.
